Etiquetas

Hoy voy a dejar un poco de lado el puestito del rastro para hablaros de un evento que tuvo lugar ayer. Se trata del World Wide SketchCrawl, que celebraba ya su 30ª edición.

¿Y qué es el SketchCrawl? Pues se trata de un encuentro a nivel mundial de dibujantes que se reúnen para realizar, en una jornada maratoniana, apuntes, dibujos “in situ” en un lugar concreto, normalmente a lo largo de un recorrido previamente acordado en el que primen los lugares con algún tipo de interés, ya sea arquitectónico, urbanístico o social.

No importa tanto tratar de exprimir el potencial visual del lugar como la contemplación reposada de un hecho concreto. En este aspecto, una papelera tiene el mismo interés que un lago en el parque. Cada uno decide lo que quiere contar. Así, alguien puede estar abocetando los volúmenes rotundos de una catedral gótica al tiempo que otra persona está centrándose en los detalles de los arcos apuntados de su entrada y una tercera, a su vez, está dibujando a las otras dos metidas en faena.

La libertad a la hora de escoger el motivo se une a la de la técnica empleada: existen multitud de cuadernos de notas (los preferidos son los moleskines), y esta variedad en el soporte es correspondida (y superada) con el propio material de dibujo, que va de un simple lápiz a toda una caja de pinceles y acuarelas, amén de rotuladores, carboncillos, tinta china, etcétera, aplicados, también, al gusto del ejecutante o de acuerdo a su destreza.

El verdadero valor de este tipo de encuentros se halla en la agradable sensación de compartir por un día una afición usualmente solitaria con más gente de la misma ciudad y sentir que, además, en el mismo momento en el que uno está peleándose con la sola ayuda de un lápiz contra una jungla de patas de sillas, alguien en las antípodas tiene un problema parecido con los libros de un escaparate.

Podéis ver unos ejemplos de lo que dio de sí la jornada a través del foro oficial de SketchCrawls. Y aquí cuentan (en inglés) su origen. Si os apetece seguir curioseando por el mundo de los dibujantes urbanos, lo podéis hacer a través de la página de Urban Sketchers (o en su versión española). Y para comprender lo que les mueve, su manifiesto lo deja bastante claro.

Por mi parte, ayer participé en mi primer SketchCrawl (si se le puede llamar así a juntarse un grupo de amigos al margen de la convocatoria oficial y dejar despachado el asunto en un breve par de horas), en Valladolid, y hasta el día anterior ni siquiera tenía conocimiento de este evento. Ahora que lo conozco, estoy seguro de que repetiré; como excusa para pasar el rato no tiene precio.